“El fruto del trabajo universitario no tiene que ver con el número de alumnos que tenga una institución, ni con los edificios en los cuales desarrolle su tarea. Una universidad es lo que hacen sus profesores y sus estudiantes: los testimonios se ilustran a través de los libros que publican y las investigaciones que realizan. Las tesis de los estudiantes reflejan el grado de estímulo que han recibido, y van ilustrando sobre los intereses a que la institución está dirigiendo su mirada. Cuando se habla de eso se está hablando de la tarea universitaria, la real, la auténtica”.
(Luis Jaime Cisneros)
La actual coyuntura que atraviesan las universidades públicas del país, nos conlleva a analizar con seriedad el estado en que se encuentran. No es casualidad que la Universidad Nacional de Huacho se encuentre intervenida por el Estado; asimismo que algunos locales de la Universidad Nacional Federico Villareal fueran tomado por los estudiantes el pasado 12 de mayo, en rechazo a la suspensión de elecciones estudiantiles que no se realizan desde setiembre del 2009; ni tampoco que la Universidad San Marcos se encuentre atravesando por una grave crisis electoral con claros visos de fraudulenta. Las causas para esos hechos se pueden encontrar en la desvergonzada corrupción que campea en los organismos de poder universitario de la mano con un quebrantamiento de los derechos estudiantiles (en la UNFV se expresa con la pérdida del cogobierno estudiantil); el recorte presupuestal para las universidades públicas (el 11 de junio salió el decreto de recorte presupuestal para servicios básicos) y el desarrollo del clientelismo por parte de estudiantes coludidos con autoridades corruptas.
Ante todo esto, ciertos orientadores de opinión pública se sorprenden cuando se toman locales estudiantiles, similar situación ocurre cuando el pueblo frente a la inacción de sus autoridades bloquea carreteras, como una forma de protesta (Bagua, Chala, La Oroya, etc.) que busca frente a la inacción del estado llamar su atención a fin de ser resuelto el problema presentado.
La aprobación en el congreso del proyecto de ley N-622-2006 que en el aspecto fundamental permite las elecciones universales para elegir a las nuevas autoridades: rectores, vice rectores y decanos que aun no a sido aprobada por el actual ejecutivo, a generado polémica entre algunos sectores; para un buen grupo de ellos entre los cuales destaca Manuel Burga “Los gobiernos universitarios en este momento son muy frágiles, muy proclives a establecer alianzas con los tercios que gobiernan. Para su elección dependen de alianzas que a veces son espurias. Hay que modificar el sistema de elección de las universidades. La solución es elegir a las autoridades a través del voto universal, (porque) así no habrá componendas, conciliábulos ni compra de votos…” y para otros como el actual presidente de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) y rector de la Universidad Ricardo Palma, Iván Rodríguez “Esto podría politizar aun más a las universidades. Esta medida parece un contrasentido, porque una persona que va a una elección va a tener que hacerse conocido por todo el mundo”. Ambas percepciones centran en el ámbito de la politización de las Universidades como si esta fuera el problema fundamental, ¿Será acaso que se dejan sumergir por la campaña mediático que generó una marcha al interior de la UNMSM? Con respecto a dicha marcha el mismo Mauricio Mulder declaró en entrevista a RPP que “Democráticamente hablando, no es delito en el Perú pedir una amnistía. No es delito decir “viva Sendero Luminoso”, no existe el delito de apologia del terrorismo porque fue derogado hace 6 ó 7 años”.
Pero ojo con dicha modificatoria, las pequeñas reformas tienden a las grandes deformaciones. Más aún si se sabe que se pretenda vulnerar la autonomía universitaria y que el voto de tres alumnos equivaldrá al de un docente. Entonces ¿De que democracia se habla? No podemos dejar de preguntarnos ¿Por qué dicho proyecto estuvo cuatro años durmiendo como Martha Hilderbrandt en el congreso sin ser aprobado? No será que se pretende utilizar esto como una válvula de escape ante la crisis del sistema educativo? Parafraseando al Dr. Manuel Burga “nuevas modificatorias, vieja ley”, y esta comprobado en teoría y práctica que la ley 23733 y sus modificatorias no han resolvido ni resolverán la crisis.
Nosotros sostenemos que la crisis es estructural y que no se resuelve con cambios de individuos pues como menciona el amauta José Carlos Mariátegui “ el problema de la educación radica en su naturaleza ideológica y económica, que tiene sus raíces en el sistema político social del país” problema que en la actualidad sigue vigente por tal razón necesitamos una verdadera reforma universitaria, con la finalidad de contribuir al desarrollo de la universidad nacional al servicio de pueblo, científica como el centro de investigación para resolver los problemas que se articulen con la necesidad el país, formulando así un pensamiento critico de vanguardia; sea también el espacio donde las ideas afloren con la tolerancia y respeto a la libertad de pensamiento y expresión; así también proponemos el libre acceso a información en cuanto a la gestión de autoridades, respeto a la estabilidad laboral de docentes y personal administrativo; tolerancia y respeto a los órganos de representación estudiantil (tercios, centro de estudiantes, centros federados y federación estudiantil, así como también respeto a la autonomía universitaria, aumento de inversión en cuanto al presupuesto para la educación en general (6 % del PBI) todo ello a nuestro humilde criterio debe contemplar la nueva y verdadera reforma universitaria.
En cuanto a la inversión, se dice que la economía del Perú esta creciendo, no debe ser acaso reciproco con el presupuesto para las universidades, por ejemplo, en 2006, el Perú dedicaba el 0,86 % del PBI a la educación superior mientras que Cuba le dedicaba el 2.09 % , México el 1,31%, asimismo si comparamos el presupuesto destinado para la educación universitaria respecto al presupuesto total, en el 2000, siendo ya escuálido, este representaba el 1,49 mientras que en el 2010 disminuyo al 1,33. esta situación afecta principalmente a la universidad pública porque no cuenta recursos necesarios para mejorar su calidad ni pertinencia de su oferta educativa (fuentes: CEPAL y la universidad en el Perú: informe 2006) , ante ello las universidades tienden a cobrar elevados costos de matricula y los exámenes de admisión afectando así que las mayorías no puedan acceder a la educación superior aspecto que el estado no muestra el interés respectivo pues si nos hablan de crecimiento económico no se da en el aspecto educativo.
Si queremos una universidad que esta a la vanguardia y que cumpla con los requerimientos establecidos, se alcanzara en la medida que se ponga el tema sobre la mesa y bregar por una nueva ley universitaria de la mano de una reforma integral que cuente con el establecimiento de programas universitarios concretos que resuelvan la crisis de la educación y la problemática social del país en su conjunto.
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Artículo de CIQANTU-UNFV publicado en la revista Vórtice Nº 22
